10 razones por las que estuvimos y estaremos siempre a favor de “Eurovegas” y los que vendrán…

Posted on octubre 6, 2014

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1º. Iba a generar empleo y con él, riqueza.

Con 300.000 puestos de trabajo funcionando a toda marcha, Eurovegas nos habría devuelto la ilusión en el sistema. Por fin podríamos cantar de nuevo alabanzas al modelo productivo “marca españa” por excelencia: el ladrillazo. La corrupción urbanística, la especulación inmobiliaria, la gentrificación (fenómeno también conocido como mataviejas) o el desarrollo infinito, con su destrucción inherente, no tienen nada que ver con cuestiones estructurales de nuestra manera de vivir. Numerosas eran las bondades de este megaproyecto, ya que seríamos nuevamente país puntero en eso del turismo. Ejércitos de turistas de alto nivel económico, no tendrían más remedio que acercarse al municipio de Alcorcón y colindantes, ante su creativa propuesta de cultura y comercio (aún perdura el eco de los beneficios económicos que dejó el Encuentro Mundial de la Juventud). Eurovegas nos tenía reservado un futuro boyante, con el que podríamos continuar con nuestra única, prodigiosa e indiscutible way of life. Esta era la principal razón de ser de este proyecto y en cualquier caso, los puntos a continuación serían prescindibles frente a la aplastante cantidad de empleos prometidos a bombo y platillo. Tal y como apuntaron sus promotores, fue un motor de primer nivel para el desarrollo económico, un Tren de Alta Velocidad del urbanismo. Para hacernos una idea de sus dimensiones, aún sin realizarse físicamente, generó riqueza especulativa en ese juego de casino que llamamos Bolsa de Valores y también Economía. Y si no, que se lo digan a Metrovacesa –de cuyo consejo de administración cualquiera podría formar parte.

2º. Respondía a las demandas de la población.

Aunque era una iniciativa privada, tanto la empresa promotora como nuestros dirigentes, realizaron una excelente lectura de las demandas de la población. Exceptuando algún grupo de palurdos, todo el mundo ha quedado encantado porque Eurovegas se nos ofrecía como un regalo. Gracias al complejo de ocio y juego, también nos harían falta más carreteras, más vehículos motorizados, más aeródromos, más trenes de alta velocidad, rascacielos más altos, más campos de golf como nueva forma de relajación aparejada al lujo que traerían los casinos. Nos haría falta el Circo del Sol para entretener a las masas de turistas, una avenida comercial grandiosa que enterrase los centros comerciales habidos y por haber (de eso en Alcorcón sabemos un rato), y por supuesto mucha más seguridad. Puede que también tuviéramos la necesidad de clonar a Elvis, a Frank Sinatra y a sus amigos del Rat Pack para resucitar el espíritu épico de los buenos tiempos de Las Vegas, dónde lo único que estaba prohibido era no tener dinero. Necesitábamos Eurovegas como agua caída del cielo, más que el agua misma. Es mas, no necesitamos agua, ni tampoco tierra. Si es necesario produciremos agua y alimentos sintéticos en laboratorios y más tarde en fábricas.

3º. Hubiera dado utilidad a unos terrenos improductivos.

La actual situación de malestar económico manifiesta la íntima relación entre la improductividad de los terrenos y la de la ciudadanía. Podría decirse que comparten la misma esencia: así es este mundo, si no eres rentable eres un miserable.

La ciudad necesita esos terrenos para poder alimentar, dar cobijo y proteger a sus habitantes porque dónde las ciudades crecen, la humanidad progresa. Debemos hacer del suelo un uso responsable. Eso implica acabar con la existencia de cualquier espacio libre de uso y hormigón que no caiga bajo la lógica de la utilidad mercantil o productivista. De haberse llegado a construir Eurovegas, el suelo de Alcorcón estaría cubierto por completo de cemento y sería un ejemplo a seguir para otras ciudades, municipios y pueblos de todo el mundo, de cómo sepultar las crisis financieras a golpe de hormigonera, y también para los gobernantes de otros lugares, de cómo ejercer un mayor control sobre el territorio y sus habitantes.

4º. Hubiera colocado a Alcorcón/Madrid en el centro de las miradas del mundo.

Madrid tendría por fin el lugar que merece frente a otras grandes ciudades del mundo ya que Eurovegas, aunque estaba planteado ubicarse en Alcorcón, era un proyecto que tendía a fagocitar al municipio, contribuyendo a una mayor metropolización de la capital. Gracias a este megaproyecto y su espectacular modelo de representación basado en una iluminación permanente cual plató de Hollywood, Madrid podría disputarle a otras ciudades como París el apelativo de “La Ciudad de la Luz”. Siempre sería día en Eurovegas y quienes tuviesen el valor de mantener fija la mirada, disfrutarían de un espectáculo exuberante de glamour y colorido. La luz no es solamente una cuestión alegórica ya que también hubiese contribuido a sacarnos de esta oscura situación social.

5º. Era el momento oportuno.

Si es posible hacerlo hay que hacerlo, y este fue sin duda el momento oportuno. Aunque no sirva de mucho a estas alturas, deberíamos arrepentirnos por haber dejado escapar una situación como esta: una inversión económica de veinte mil millones de euros no deja a nadie indiferente. Que sirva de precedente para próximas ocasiones. Dinero llama a dinero y tal aluvión de billetes atraería a otros empresarios mundiales, que ante el éxito de la empresa emprendida por Sheldon Adelson no habrían dudado en seguir su ejemplo. Con gran claridad lo expresó en su día Donald Trump animando a las grandes fortunas a invertir: “España es un lugar asombroso. Es un gran país que tiene fiebre, y es el momento de aprovecharse de ello”.

6º. Hubiéramos recuperado la fe en nuestros políticos, en la autoridad y en el sistema.

Mediante la promesa de bienestar contenida en Eurovegas, habríamos recuperado la fe en nuestros políticos y en el orden vigente. Nuestros dirigentes están más preparados que la mayoría del común para tomar decisiones. Por eso, todo parece impuesto desde arriba y no se tiene en cuenta a la gente, porque no entendería absolutamente nada y su torpeza solamente retrasaría éste, o cualquier otro proyecto de similares características. Esto, queda constatado por una ciudadanía cada día más incapaz de tomar las riendas de su propia vida. Lo que mueve a las élites es amor por el prójimo y no desprecio por la tierra y sus habitantes. Si nos dicen lo bueno que es, no será porque vayan a obtener algún beneficio económico de ello. Y como es por el bien común y es necesario, tendrá que hacerse utilizando todos los medios de que dispone el estado, verdadero garante de sus inútiles súbditos. Si es menester arrollará a su paso a toda fuerza retrógrada que se oponga. Pero no nos pongamos de los nervios, y tal y como clamó una compañía de refrescos en su publicidad, confiemos en nuestros dirigentes hay más políticos extraordinarios que consiguen que no perdamos la fe en el ser humano…

Además, hubiéramos contribuido a afianzar las democracias en Oriente Medio ya que Sheldon Adelson es un reconocido activista por la paz. Con los beneficios de Eurovegas, hubiera apostado por un mayor control de EEUU-Israel en la zona, y con él, hubiera venido el fin del terrorismo fundamentalista. El mundo sería un lugar mejor y más bonito dónde vivir, por supuesto, sin población palestina y con una mayor militarización y control (si acaso es esto posible) de la población israelí. Ya lo expresó con su natural facilidad comunicativa en unas declaraciones sobre Irán, al que sugirió intimidar lanzando un par de bombas nucleares (en el desierto para que no dañen a ninguna forma de vida) para luego sentarse a negociar.

7º. Traería las ansiadas Olimpiadas a Madrid…

Más allá del ridículo del relaxing cup, ha quedado claro que la candidatura olímpica madrileña necesitaba Eurovegas para traer el ansiado megaevento a la capital, sea en el 2020 o el 2048. Vivimos tiempos titánicos, en los que tendremos que realizar terribles esfuerzos, pero tras pasar por todos los aros posibles, olímpicos o no, nos espera la promesa de ser felices y comer fichas de casino durante muchos, muchos años. Ahí nos queda el ejemplo de las grandes y beneficiosas inversiones ya realizadas en los últimos tiempos: El Parque Warner de Madrid, el Reino de Don Quijote en Ciudad Real, La Ciudad de la Luz en Alicante, la Exposición Universal en Sevilla y la del Agua en Zaragoza, el Forum de las Culturas y las Olimpiadas en Barcelona….

8º. Revalorizará los verdaderos espacios naturales.

Como dijo David Pérez, alcalde de Alcorcón, no es momento este de palurdeces ecologistas. Se están arrasando espacios naturales imprescindibles para la biodiversidad y la supervivencia en el planeta, como la selva Amazónica. Se llevan a cabo proyectos destructivos y contaminantes, pero que son absolutamente necesarios. Y ahora nos viene un grupo de ecologistas defendiendo el valor ecológico y natural de un espacio utilizado como escombrera. Los terrenos dónde planeaba ubicarse Eurovegas son baldíos, inútiles, feos y mal conservados, un descampado, más que un idílico bosque que mereciera la pena conservar. Qué más da que sirva de hábitat a unas pocas especies de animales, si cada día desaparece alguna especie por nuestra absurda manera de vida. Sí ni tan siquiera somos capaces de cuestionar esta sociedad, por qué habríamos de actuar contra algo que planteaba bienestar y bonanza económica. Se argumentaba además que esos terrenos no podrían volver jamás a un estado sin edificar, pero, ¿quién quiere una vuelta al pasado si todo lo nuevo es por definición más bonito, más útil y, en definitiva, mejor? En definitiva, gracias a proyectos como Eurovegas, los bosques, ríos y valles de la región que merecieran la pena, podrían ser conservados. Los beneficios económicos que generase, supondrían una mayor inversión en la protección, el cuidado y la defensa de nuestros verdaderos espacios naturales, que tendríamos que reconvertir en cómodos y confortables parques temáticos, para así reactivar la economía rural con restaurantes y hoteles, pistas de esquí, complejos multiaventuras, etc.…

9º. Repercusiones positivas del efecto Eurovegas.

Una vez recuperada nuestra economía, un proyecto como Eurovegas habría revalorizado el suelo de la región. El precio de la vivienda aumentaría especialmente en Alcorcón, pero también en Navalcarnero, Arroyomolinos, Móstoles, Leganés, Getafe, Fuenlabrada, etc. y, por ende, en Madrid. De este hecho, sobre el que llamaron la atención los periodistas durante la fiebre del efecto Eurovegas, también tomaron buena cuenta los propietarios de la zona, que comenzaron a anunciar sus pisos en venta como oportunidad única debido a la cercanía con Eurovegas y las posibles olimpiadas. Y es que este megaproyecto era bueno para todo el mundo, estuviera a favor o en contra. Las personas a las que no agradase vivir cerca de un complejo de estas características, podrían vender su casa a un buen precio por la revalorización del suelo y marcharse a otro lugar a vivir, lejos de los supuestos efectos nocivos del complejo de ocio y juego. Aunque, al fin y al cabo, ese deseo de huida no hubiese tenido un efecto duradero: todos los lugares son cada vez más parecidos entre sí, como para sustraerse a las consecuencias de nuestro ritmo de vida…

10º. Cómo dijo Ferrán Adriá, no debemos ser hipócritas.

Para terminar este decálogo a favor de Eurovegas hay que decir, como admirablemente hizo Ferrán Adriá al respecto, que no debemos ser hipócritas. El mejor cocinero del mundo se mostró muy perspicaz ante las voces opuestas a este proyecto declarando que los efectos nocivos y la degradación social que atribuían a Eurovegas ya estaban presentes en nuestra sociedad, aunque fuese un complemento a su oferta para jefe de cocinas del megacomplejo. Pero no nos desviemos, su análisis fue certero. La trata de personas, el blanqueo de capitales, el fomento del juego, el alcohol y otras drogas, legales o no (adicciones/dependencias varias), las pésimas condiciones laborales, la destrucción medioambiental y de la biodiversidad, el desarrollo sin límites, la especulación urbanística y financiera, la corrupción, el sálvese quien pueda…todos ellos son rasgos de nuestra actual sociedad. Eurovegas sólo venía a socorrernos, a modo de chaleco salvavidas, de las carencias materiales que estamos atravesando. Es la población, que está tan ensimismada por la mercancia, que hace posible que se imponga cualquier cosa que provenga de las elites, sobre todo cuando se utiliza el viejo truco del chantaje con el trabajo.

A fin de cuentas, es la degradación de las relaciones sociales la que hace posible la implantación de proyectos de semejantes características como el fracking, la mega minería, los cementerios nucleares, o la Muy Alta Tensión, entre otros… así como de hacernos creer que la vida consiste unicamente en aceptar lo que nos viene impuesto desde arriba.

Por último, no nos gustaría cerrar este decálogo sin tener unas palabras para todas aquellas personas que en alguna ocasión albergaron sentimientos de indiferencia, apatía o anestesia moral: sólo queremos recordarles que ésos no son sentimientos de frustración y rabia sino una saludable capacidad de adaptación a lo que hay o a lo que se nos viene encima.

Viva las Eurovegas, Viva Torrente!

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